Experimentando el Neoprogresivo

Esta ocasión comentaré sobre mi experiencia experimentando (sintiendo o escuchando) el rock neoprogresivo, que suele acortarse también a Neo-Prog, o a veces incluso como New Prog. Los fans del género suelen ubicar esta corriente derivada del progresivo en la década de los 80. En esta década el primer grupo que da fama o reconocimiento a la nueva expresión es precisamente Marillion, aunque existen otras bandas que en la misma década dieron un fuerte impulso al estilo tales como: IQ, Pendragon, Pallas, y Collage principalmente.

Esta corriente de música progresiva toma la herencia de grandes bandas del progresivo de los 70 como Pink Floyd, Genesis y Yes principalmente. Aunque la influencia de dichas bandas era marcada en las nuevas estrellas del progresivo, al grado de que en Marillion las vocales de Fish recordaban bastante a Gabriel o Collins, también se separan un poco incorporando canciones de no tan larga duración y con constructos melódicos más sencillos y asimilables para el gran público. Esto lograría que algunas bandas, como el caso de Marillion nuevamente, conquistaran grandes éxitos comerciales a lo largo de la década de los 80.

Sin embargo, el estilo neoprogresivo también era rechazado por muchos fanáticos del genero clásico tanto así que bandas como IQ de gran calidad musical realmente nunca lograron el éxito comercial esperado y obtenido por exponentes de los 70, como los mencionados anteriormente.

En cuanto a componentes del estilo musical neoprogresivo características interesantes del mismo son el trabajo de texturas musicales basadas en teclado, letras de cierto contenido oscuro o depresivo, así como abundantes solos de guitarra melódicos y contundentes.

El neoprogresivo tiene otra reencarnación, por llamarlo de alguna manera, hacia la década de los 90. Se dice que el progresivo entonces se ve relegado a los circuitos underground, y puede ser en el sentido de que a partir de esa década no se volvieron a ver conciertos multitudinarios como los que Marillion lograrían en una década anterior. De cualquier manera, nuevas bandas emergen en los noventa que intentan repetidamente rescatar elementos del progresivo de la época de máximo esplendor, esto es los 70. Esta nueva camada de bandas como The Flower Kings, Arena, Riverside, Porcupine Tree, Anglagard y otras, realmente logran grandes producciones con herencia clásica y sonidos nuevos dando pauta al mantenimiento o continuidad del género hasta las décadas de los 2000 y nuestros días.

En lo personal, y refiriéndome a las más recientes expresiones Neo-Prog, disfruto mucho de bandas como The Flower Kings y Anglagard de origen en los 90. Dichas bandas de procedencia sueca, logran recordarnos o evocarnos al Genesis, Pink Floyd y hasta Camel de los 70. Anglagard incluso nos rememora la escena Canterbury o tintes de Jethro Tull de forma sorprendente y agradable.

En cuanto al Neo-Prog de su primera generación siempre disfruté mucho las primeras grabaciones de Marillion hasta el álbum Season’s End, así como Pendragon y también IQ en sus álbumes iniciales. Como quiera que se trate, el Neo-Prog es prueba de que lo clásico nunca muere, y lo bien hecho siempre deja huella e influencia para las nuevas generaciones.

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